Pero sí, creces y vas perdiendo todo, ese color rosa se va oscureciendo, se va volviendo grisáceo, negro. Para algunos será más claro, para otros más oscuro, pero el rosa se va. Los caprichos, los mimos ¿dónde están? se fueron cuando empezaste quinto de primaria. Inocencia poca cuando vas al instituto, tus parientes empiezan a sospechar que si fumas tabaco, porros y demás sustancias. Si no lo haces varias personas de tu entorno te humillan, pero si lo haces escondes algo 'malo' a tu familia.
Sigues creciendo, bachillerato, universidad... Para algunos fiesta, alcohol, sexo. Para otros agobio, estrés.
Más años, más preocupaciones. Trabajo, hijos, marido, hipoteca, luz y demás. La verdad, echo de menos los mimos que me daba mi madre con siete años, echo de menos la sábana que me libraba de todo mal, añoro que todo vaya bien a mi al rededor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario